| Comenzar una nueva vida en pareja, bajo un mismo techo, también es motivo de mudanzas. Aunque es totalmente normal y cada vez más habitual que las parejas de novios decidan compartir casa préviamente al matrimonio, el traslado total de pertenencias de la antigua casa de soltero u hogar familiar, se produzca pocos días antes o despues de la boda.
Si hay una convivencia previa, el traslado no entrañará dificultad alguna, pudiéndolo realizar uno mismo e incluso ayudado por el conyuge. Ya que la casa estará convenientemente amueblada y dispondrá de todos nuestros objetos más necesarios cuando menos.
Por otra parte, las mudanzas que se dan en estos casos, suelen ser a nivel local o regional. Excepto cuando la pareja pertenezca a distintas regiones de origen o incluso sean de nacionalidades diferentes, donde tras la boda, podrían decidir cambiar de residencia trasladándose al lugar de origen de cualquiera de los dos contrayentes.
En éstos casos, al haber una elección de traslado y compra de nueva vivienda, por lo general los muebles, objetos, decoración,... suelen ser tambien nuevos y adquiridos al gusto de la pareja. No obstante, exiten casos en los que los recien casados quieren trasladas a la nueva casa todas sus antiguas pertenencias para sentirse más cómodos y asimilar el cambio con la acogedora tranquilidad que sus objetos le aportan y no sentirse extraños.
Así pues, la mudanza en casos de unión matrimonial no suele presentar demasiadas complicaciones, no siendo así con la compra de una nueva vivienda, la elección del viaje de bodas, el vestido de la novia, el banquete o la elección de la iguesia cuyas decisiones probablemente puedan provocar algun que otro quebradero de cabeza y alguna que otra discusión prematrimonial. |